¡4 OJOS VEN MAS QUE 2!

Que sabio es el refranero, todos hemos oído alguna vez este refrán, viene como anillo al dedo y muy apropiado como introducción al tema que nos ocupa, dice que “4 ojos ven más que 2”, muy cierto especialmente cuando hay que buscar algo, indicando que la colaboración  siempre es ventajosa para alcanzar los objetivos. Indica que mejor viajar acompañado que en solitario en la aventura de dirigir un grupo de trabajo o equipo deportivo, liderar desde la confianza.

Hablaremos de lo importante que es para un entrenador tener un colaborador, ayudante, segundo entrenador, mano derecha o como le queramos llamar, alguien que lo acompañe, que le aporte su sabiduría, que comparta el camino que hay que transitar hasta llegar a los objetivo planteados por el equipo, alguien que confié en tu criterio y que sienta que confías en el suyo, que con total libertad colabore contigo aportando ideas que te haga pisar fuerte con los pies en suelo.

Que te ayude a no perder el rumbo cuando tengas un éxito espectacular o por el contrario cuando vengan momentos malos, alguien con quien en definitiva puedas compartir tus logros y dudas, que desde su mundo y desde su perspectiva tienda lazos con los jugadores a los que el entrenador no puede llegar sea por la causa que sea, que aporte una visión diferente pero en congruencia con el objetivo común, que te de calma en esos momentos de la competición que te sobrepasan y no puedes controlar, que descargue trabajo ya sea como preparador físico, de portero, o lo que demande en determinados momentos el equipo.

No voy a enumerar la inmensidad de ejemplos que tenemos en nuestro balonmano, grandes entrenadores hoy que fueron “segundos” en el pasado, me dejaría más de uno y no sería justo. Lo que ocurre normalmente en la élite es que el segundo es alguien cogiendo horas de vuelo y aprendiendo del primer entrenador, y de la experiencia que se adquiere con el primer equipo, casi siempre como preparador físico. En la base, aparte del perfil “aprendiz” y sobre todo en clubes humildes, existe el perfil “maestro” donde el segundo puede ser alguien con más experiencia, que apoya a los entrenadores con menos experiencia o más jóvenes y lo hace en varios equipos, también suele ser el director técnico o coordinador, es una manera de ir formando a los entrenadores en la filosofía de club.


Como cierre hago algunas reflexiones, pienso que la función principal del ayudante o segundo es colaborar en las tareas que el entrenador y el equipo necesiten, para ello debe tener una formación que le posibilite cumplir con su cometido, dependerá muchos de la categoría, los medios, la personalidad, etc…  Ser segundo entrenador debería formar parte del periodo de formación de un entrenador, es importante el respeto mutuo entre entrenador y ayudante, para que así todo funcione, y sobre todo de total confianza, para que se ocupe de la parcela psicológica del equipo con total libertad, parcela importantísima en la confianza de los jugadores.

  • Gracias ENNIO, JOSE, RAI Y RAUL con vosotros ha sido y es mas sencillo.
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