¡ERES MUY MALO, FALLA OTRA VEZ Y TE CAMBIO!

¿Cuantas veces hemos oído esta bonita frase en una competición ? 

Desde mi punto de vista ya sea como entrenador que quiere sacar los mejores resultados  futuros y de formación, lo veo contraproducente para el deportista y el equipo.

Sobre todo en el deporte de base, donde es nuestra responsabilidad formar personas seguras de si mismas y con suerte, futuros deportistas de élite, no chicos / as inseguros e infelices por miedo al error antes de que se produzca.

Recuerda que, cuando uno cultiva un jardín no presiona a las plantas para crezcan rápidamente, se crea el entorno adecuado para que lo hagan naturalmente (adaptado de Jerry Linch).

Hay que disfrutar del aprendizaje que te ofrece el error, ese gran maestro y trabajar para no repetirlo, no castigarlo y creando un estado de ansiedad injustificado.

¿Habéis tenido alguna vez un jugador con el llamado “gen competitivo”? 

Es una gozada entrenar a chicos o chicas así y compartir con ellos una o varias temporadas, los ves que mantienen la calma, que le resbala todo lo que pase en el terreno de juego, que sabe que no puede controlar ciertas situaciones (insultos, provocaciones, errores arbitrales), por lo cal no se preocupa de ellas. Es capaz de fallar 3 lanzamientos seguidos y no cambia esa cara que te dice que su estado es el de alto rendimiento y que se esta diciendo a si mismo frases como, “eres bueno portero pero la próxima la meto” y cuando vuelve a tener la ocasión no se arruga. Le tira una vaselina al portero (balonmano) o se juega un triple (baloncesto), es audaz para arriesgar y convertirse en un mejor jugador al aprovechar el error para crecer.

Le ves su cara de satisfacción de alegría, de disfrute cuando vuelve a la defensa como si se tratara de un “mariscal de campo” , con la cabeza alta y seguro de si mismo, con una confianza infranqueable, que lucha hasta el final siempre, sea cual sea el resultado y sea cual sea su actuación ese día.
Yo si he tenido la suerte de tenerlos y en el deporte de formación, chicos de 13/ 14 años que no se arrugan, inventan, crean en los momentos mas ajustados, que fallan muchas veces por supuesto y a pesar de ello arriesgan aunque se jueguen ganar o perder el partido y ser “culpables” de ello, pero ves que van creciendo semana a semana, el error no les paraliza, les activa y desafía.

¿Quien soy yo para juzgarlo? ¿Quien soy yo para destruir su creatividad y talento?

Todo influye en la construcción de creencias, tu decides hacia donde enfocarlas, de ello dependerá  la autoconfianza de tus jugadores o jugadoras. Lo ideal que tengan plena confianza en sus habilidades, la base es una buena educación tanto en casa como en el deporte, desde bien pequeños, como les hablemos desde su entorno en los primeros años de vida les influye.

 

“La autoestima, plenamente consumada, es la experiencia fundamental de que podemos llevar una vida significativa y cumplir sus exigencias”

“La confianza en nuestra capacidad de pensar, en nuestra capacidad de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida”

“La confianza en nuestro derecho a triunfar y a ser felices; el sentimiento de ser respetables, de ser dignos, y de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y carencias, a alcanzar nuestros principios morales y a gozar del fruto de nuestros esfuerzos.”

 Nathaniel Branden

 

¿Cómo se debe construir?

Desde niños/as como he comentado anteriormente nuestro entorno nos va enviando señales que nos ayuda a crear nuestra percepción de nuestras experiencias, tanto en casa, como en el colegio o el deporte.

Podemos influir negativamente o positivamente según el mensaje que transmitamos , nos centraremos en el deportista, los padres o entrenadores no podemos idolatrar a un niño diciéndole que todo lo hace bien, ni que todo lo hace mal, tenemos que ser consecuentes y justos con nuestras acciones, fomentando una buena actitud tanto en la victoria como en la derrota, enseñándoles que su éxito es gracias al esfuerzo y actitud , no depende de los goles conseguidos.

El mensaje , ¡eres muy malo, falla otra vez y te cambio!, ¡si se te escapa el balón, te pones a correr! , condicionan al niño, en su percepción, autoestima y autoconfianza, al igual que el gritar por gritar, como entrenador yo quiero jugadores que se atrevan, que asuman los errores sin poner excusas, que sean creativos e inventen en la competición, que sean conscientes de lo que hacen mal y lo que hacen bien, para ello necesitan que les de confianza y un margen de error para crecer, necesitan que les enseñe la razón por la que han fallado y como tienen que hacer la próxima vez para no hacerlo.

No gritarle, faltarles al respeto y cambiarlos sin explicarle nada, enseñarles que todo su esfuerzo no depende de que entre o no el balón, en definitiva quiero que formemos a ganadores, jugadores que den siempre todo lo que sepan y puedan, que sean protagonistas y lleven la iniciativa, no que vayan a remolque de los demás, que disfruten de su esfuerzo tanto si ganan como si pierden,  reconocer los méritos del contrario y aprovechar para aprender de el.

Acabo dejando con una pequeña guía para construir una buena autoestima, y espero que poder ayudar cada vez a mas entrenadores:

La buena autoestima (Enrique Rojas)

1.El juicio personal

2.La aceptación de un@ mismo

3.El aspecto físico

4.El patrimonio psicológico

5.El entorno socio-cultural

6.El trabajo

7.Evitar la envidia o compararse con los demás

8.Desarrollar empatía

9.Hacer algo positivo por los demás

      

6 comentarios en “¡ERES MUY MALO, FALLA OTRA VEZ Y TE CAMBIO!

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